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Guía completa para rezar el Santo Rosario
Una guía sencilla e interactiva para aprender a rezar el rosario, o para acompañarte cuando lo rezas: elige los misterios, avanza oración por oración y sigue tu lugar en el rosario.
Reza el rosario paso a paso
Elige los misterios y avanza con el botón «Siguiente» (o con las flechas del teclado). El dibujo muestra en qué cuenta estás.
Paso 1 de 80. Señal de la Cruz.
¿Qué misterios se rezan cada día?
La costumbre actual de la Iglesia asigna un grupo a cada día de la semana. Puedes rezar cualquier grupo cuando lo necesites.
| Día | Misterios |
|---|---|
| lunes | Misterios Gozosos |
| martes | Misterios Dolorosos |
| miércoles | Misterios Gloriosos |
| jueves | Misterios Luminosos |
| viernes | Misterios Dolorosos |
| sábado | Misterios Gozosos |
| domingo | Misterios Gloriosos |
Los misterios del rosario
Son cuatro grupos de cinco misterios. Cada uno incluye la lectura bíblica, el fruto que se pide y una breve meditación.
Misterios Gozosos
Lunes y sábado
Contemplan la infancia de Jesús: la alegría de la encarnación y de la vida oculta en Nazaret.
La Anunciación
El ángel Gabriel anuncia a María que será la Madre del Hijo de Dios, y ella responde: «Hágase en mí según tu palabra». Pide la gracia de decir «sí» a Dios con confianza.
La Visitación
María va con prontitud a servir a su prima Isabel. Pide un corazón atento a las necesidades de los demás y la alegría de llevar a Jesús a otros.
El Nacimiento de Jesús
Dios se hace niño y nace en un pesebre. Pide un corazón libre de apegos que sepa reconocer a Jesús en lo sencillo y en los más pequeños.
La Presentación del Niño Jesús en el templo
María y José presentan al Niño al Señor, y Simeón lo reconoce como luz de las naciones. Pide generosidad para ofrecer a Dios lo que más quieres.
El Niño Jesús perdido y hallado en el templo
Tras tres días de angustia, María y José encuentran a Jesús en el templo, ocupado en las cosas de su Padre. Pide no perder nunca a Jesús y buscarlo cada día.
Misterios Luminosos
Jueves
Contemplan la vida pública de Jesús, en la que se manifiesta como luz del mundo. Los añadió san Juan Pablo II en 2002.
El Bautismo de Jesús en el Jordán
Se abre el cielo: el Padre proclama «Este es mi Hijo amado» y el Espíritu desciende sobre Jesús. Recuerda tu propio bautismo y pide vivir como hijo de Dios.
Las bodas de Caná
María advierte «no tienen vino» y dice a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga». Presenta a Jesús tus necesidades y confía en su intercesión.
El anuncio del Reino de Dios
Jesús proclama: «El Reino de Dios está cerca; conviértanse y crean en el Evangelio». Pide un corazón dispuesto a cambiar, a perdonar y a confiar.
La Transfiguración
En el monte, el rostro de Jesús resplandece y el Padre dice: «Este es mi Hijo, el elegido; escúchenlo». Pide escuchar a Jesús y dejarte transformar por él.
La institución de la Eucaristía
En la última cena Jesús se entrega bajo el signo del pan y del vino. Pide amor y reverencia por la Eucaristía y deseo de recibirlo bien dispuesto.
Misterios Dolorosos
Martes y viernes
Contemplan la pasión de Jesús: su entrega por amor hasta la muerte en la cruz.
La oración de Jesús en el huerto
Jesús, angustiado, ora: «No se haga mi voluntad, sino la tuya». Pide fuerza para aceptar la voluntad de Dios en los momentos difíciles.
La flagelación de Jesús
Jesús es azotado por nuestros pecados. Ofrécele tus propios sufrimientos y pide un corazón puro y capaz de vencerse a sí mismo.
La coronación de espinas
Se burlan de Jesús, rey coronado de espinas. Pide humildad y valentía ante la burla o el desprecio por vivir tu fe.
Jesús con la cruz a cuestas
Jesús carga la cruz hacia el Calvario y Simón de Cirene lo ayuda. Pide paciencia para llevar tus cruces y generosidad para ayudar a quien lleva las suyas.
La crucifixión y muerte de Jesús
Jesús perdona a quienes lo crucifican y entrega su vida; María permanece junto a la cruz. Pide la gracia de perdonar de corazón y de agradecer tanto amor.
Misterios Gloriosos
Miércoles y domingo
Contemplan el triunfo de Cristo y de María: la esperanza de la vida eterna.
La Resurrección de Jesús
Cristo ha vencido a la muerte y la tumba está vacía. Pide una fe firme y la alegría de saber que Jesús vive.
La Ascensión del Señor
Jesús vuelve al Padre y promete estar con nosotros todos los días. Pide esperanza en el cielo y deseo de las cosas de Dios.
La venida del Espíritu Santo
El Espíritu desciende sobre María y los apóstoles en Pentecostés. Pide sus dones y la valentía de dar testimonio de tu fe.
La Asunción de María al cielo
Al terminar su vida en la tierra, María fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo, verdad que la Iglesia proclamó como dogma en 1950. Pide el deseo del cielo.
La coronación de María como Reina
María es honrada como Reina del cielo y madre que intercede por nosotros. Pide perseverar en el bien hasta alcanzar la corona de gloria prometida.
Las oraciones del rosario
Estos son los textos de todas las oraciones. Pulsa sobre cada una para leerla.
Señal de la Cruz
Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Oración de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Oración final
Oh Dios, cuyo Hijo unigénito, con su vida, muerte y resurrección, nos ha obtenido el premio de la vida eterna; concédenos, te rogamos, que, meditando estos misterios del santísimo Rosario de la bienaventurada Virgen María, imitemos lo que contienen y alcancemos lo que prometen. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Cómo se reza el rosario
El rosario se compone de una introducción, cinco decenas y una conclusión. Cada paso se reza en una cuenta distinta.
Comienzo
En el crucifijo: Señal de la Cruz y Credo de los Apóstoles.
Introducción
En la primera cuenta grande, un Padre Nuestro. En las tres cuentas pequeñas, tres Ave Marías (por la fe, la esperanza y la caridad), y un Gloria.
Cada decena (se repite cinco veces)
Anuncia el misterio y medita un momento. Reza un Padre Nuestro, diez Ave Marías en las cuentas pequeñas y un Gloria. Puedes añadir la Oración de Fátima.
Conclusión
Reza la Salve, y si quieres las Letanías de la Virgen, la Oración final y la Señal de la Cruz.
¿Qué es el Santo Rosario?
El rosario es una oración muy querida por los católicos. Mientras repetimos el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria, contemplamos junto a María los momentos más importantes de la vida de Jesús, llamados misterios.
No se trata de repetir palabras sin pensar: las oraciones marcan un ritmo tranquilo que nos ayuda a recordar y a meditar. Se puede rezar solo, en familia o en grupo, en casa, en el camino o ante el Santísimo.
La forma actual se fue consolidando durante la Edad Media y el papa san Pío V la recomendó en 1569. En 2002, san Juan Pablo II propuso los misterios luminosos en la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae. El 7 de octubre la Iglesia celebra la memoria de Nuestra Señora del Rosario, y octubre es tradicionalmente el mes del rosario.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo toma rezar el rosario?
Entre 15 y 25 minutos, según el ritmo. Si tienes poco tiempo, puedes rezar una sola decena y completar el resto más tarde.
¿Necesito un rosario para rezarlo?
No es indispensable: puedes contar con los dedos. Pero un rosario ayuda a llevar la cuenta sin distraerte y a rezar con calma, y es un recuerdo que se puede llevar a todas partes.
¿Qué hago si me distraigo?
Es normal. Vuelve con tranquilidad a la oración y a la imagen del misterio, sin angustiarte. Meditar el misterio con una escena sencilla ayuda a concentrarte.
¿Puede rezarse en grupo o en familia?
Sí. Una persona dirige: anuncia el misterio y reza la primera parte del Padre Nuestro y del Ave María, y los demás responden con la segunda parte.
¿Por qué se rezan tres Ave Marías al principio?
Es una costumbre tradicional: se ofrecen por el aumento de la fe, de la esperanza y de la caridad. También se pueden ofrecer por otras intenciones.
¿Es obligatoria la Oración de Fátima?
No. Se añadió después de cada decena a partir del mensaje de Fátima (1917) y muchos la rezan, pero es opcional. Lo mismo ocurre con las Letanías.
Las oraciones son los textos tradicionales de la Iglesia. Las meditaciones de cada misterio son una ayuda breve; puedes sustituirlas por las que prefieras.
